Nacemos sin que las mentiras encuentren refugio en nosotros. Inmaculados y frágiles venimos al mundo. Crecemos rodeados de amor y cariño pero hay un punto de inflexión en el que elegimos la luz o la oscuridad,la maldad o la bondad. Que pasos nos llevan a una decisión o a otra??. Malas o buenas experiencias. Malas o buenas lecciones. Malos o buenos ejemplos. Todo aquello que nos rodea nos lleva a ser quienes somos,a ser como somos. Pero no es solo esto… Una variable decisiva nos influye,la información que nuestros genes transportan. Aquello que habita y crece en nosotros haciendo volcar la balanza hacia un lado u otro. Un factor tan importante como el exterior que nos envuelve. Codificados desde que nos crean,la información de lo que seremos,formará a la persona que somos. Pero queda un factor más,que se da cuando tomas conciencia de quien eres y en que te quieres convertir. Y es entonces cuando la fuerza de voluntad te empuja a decidir que,a pesar de todo lo vivido y de la información grabada a fuego en tu cuerpo,si tomas el camino del bien o del mal. En que momento nos torcemos?? Que más da cuando ocurra. Realmente lo que importa es si somos capaces de enderezarnos o nos perderemos para siempre en lo mas oscuro de nuestra alma…
Nacemos «despiertos», somos todo amor, pero poco a poco, vamos olvidándolo, nos quedamos dormidos y entramos en el sueño del dolor, la obligación, la competitividad y el «yo soy»…pero, siempre, llega ese capítulo a nuestras vidas, qué, si sabemos ver como el «sonido del despertador», nos hará reflexionar y despertar de nuevo para vibrar para siempre en la mágica frecuencia del amor…gracias Santi!!!