Decisionando

Tuvimos que decidir, porque se perdieron las migas que conducían al buen camino y una tras otra, fueron engullidas por las dudas que lentamente hielan el fuego que hace nada prendió rápido. Nos relegan al fondo de la casa, a una buhardilla que rezuma de todo menos interés, camuflados entre obligaciones y supuestos futuros. Monotema , allí donde se vierte todo el cariño, ese del que deseas aunque sea sólo una parte y que es negado por miedo a un dolor que jamás sabremos si se hará realidad pero que planea como excusa perfecta para no dar un paso más. Silencios nacidos al abrigo de palabras que brotan del corazón, asesinadas por unos oídos que no desean escucharlas. No se que diremos cuando nos volvamos a ver, aunque si sé lo que me gustaría escuchar. Y ahora que intento buscar una honestidad que he apartado de mi tantas veces, debo decidir con quien será mejor volar separado o estrellarse juntos, para intentar seguir siendo fiel a uno mismo y no morir en el intento…
A todos los que seguís a mi lado a pesar de todo y me habéis dado una segunda oportunidad…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
38 ⁄ 19 =