Un desliz y tenemos que volver a empezar. Perdí la cuenta de cuántas veces han sido ya pero rendirse no es una opción. Así que toca volver a ponerse en pie y seguir adelante, cada uno a su manera, cada uno de un forma, buscando las señales que nos marcan el mejor camino hasta nosotros mismos. No ha sido ni será fácil, ya se encarga la vida de las trabas, pero seguimos avanzando, dando pasos en los que abandonamos parte de nuestro Yo para encontrar otros «Yoes», que tarde o temprano, volveremos a dejar atrás, en una infinito círculo, que se agranda a medida que crecemos. Pasos marcados por el dolor, por errores y que transformaremos en la semilla de nuestra liberación. Tendremos que llegar al fondo para poder impulsarnos hacia la superficie. Trabajo de diario, para un logro eterno. Caminamos distintos caminos, pero vamos hacia parecidos destinos…