La vida sigue, imparable, deleitándonos a diario con los sus derpertares, con el incesante trasiego de lineas que entrecruzan unas vidas con otras, fundiendo almas en sueños comunes, aunando esfuerzos para conseguir metas inimaginables, construyendo nuevos futuros sobre pasados olvidados, buscando siempre la felicidad que no hace màs que saltar de un lado a otro viendo como todos la persiguen sin comprender nadie, tan sólo ella, que ya la atraparon en el momento en que accedieron a jugar al pilla-pilla. La vida sigue, imparable, ahogando sollozos, dividiendo opiniones creando bandos que luchan entre sí por imponer su razón, rindiendo tropas y traicionando principios, intentando conseguir sus sueños a costa de los demás y sin importarles las almas que dejaran en el camino. Caminos que se cruzan entrelazando unas almas con otras, resultando incógnitas que resolverán con nuevas preguntas, infinitas dudas, empedrando el camino de nuestras vidas. «Nos quedan muchos más, regalos por abrir», promesas e ilusiones que nos mantienen vivos y que procuran hacer de nuestras vidas algo maravilloso. Tantos días vividos, tantos días por vivir. Lo malo, sin el cual lo bueno no existiría. Los eternos contrastes que hacen que todos los días, sean días raros…