Dudas y miedos

Incertidumbres que construimos nosotros solos, llenando un solar de Paz en el barrio de las desconfianzas. Imaginaciones que vivimos como realidades, sufriendo cada una de ellas como si de verdad ocurrieran y que nos hacen sentir el peso de la estupidez cuando descubrimos que jamás ocurrirán. Pero es el tiempo que nos desvela todos estos secretos. Mientras tanto intentamos mitigar todas nuestras desconfianzas con excusas y respuestas que no nos convencen del todo, porque sobre cada respuesta salta una nueva duda. Nos hacemos sufrir sin razón, dandole a la vida más oportunidades, de reirse de nosotros. Ahí anda ella, intentando poner las cosas fáciles, para que nosotros las compliquemos. Somo así, desconfiados. Tal vez, porque ni tan siquiera nos fiamos de nosotros mismos. Y así, parimos dudas sin porqués, y si no sabemos controlarlas, las transformaremos en miedos que acabarán con nosotros, mientras la vida seguirá tranquilamente, riéndose a costa nuestra…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
30 − 10 =