Alcanzar lo inalcanzable… Ir donde nadie se atrevió porque confiabas en tí mismo. Una fuerza implacable brotando de lo más profundo y que grita que sigas adelante a pesar de todos los obstacúlos que surjen a cada paso. Ese empujón que necesitas para dar un paso,y otro,y otro,por mucho que el viento sople en contra. La ilusión que se derrama lentamente y hace que nos desangremos,dejando un rastro de desilusión y desesperanza al escuchar a diario como la mala fé de aquellos en quienes confiamos,nos lleva sin remedio al ocaso de una sociedad carente de valores. La espera,que por momentos se hace eterna,por esa persona a la que ofreces todo lo que tienes,esperando unos besos que te dan la vida y te te curan el alma. Empujones,fuerzas e ilusiones,todas son la misma cosa. La llave maestra que abre todas las puertas. La FE. En mi mismo,en los demás,en la bondad. No necesito Dios que me la ofrezca porque aún haciendose dueños las religiones de ella,jamás les perteció. Ni ella ni el Amor. Sus dueños son los hombres,aquellos que de verdad quieren cambiar el mundo y hacerlo un lugar mejor. Me basta con vuestro aliento para lograr cualquier cosa. Porque con él y la Fé conquistaré mis metas…
Qué inspirador y potente, Santi!! Si pensamos desde la fe y la confianza en nosotros mismos y en los demás, el mundo que vemos es así: esperanzador, lleno de bellos retos y superación, de manos que se tienden, de afectos auténticos…porque, aunque a veces nos parezca un imposible, en nosotros está la fuerza y la llave de la creación…