Fondo y velocidad

Directos, rápidos y audaces. No se paran a pensar hacía sobre se dirigen, ni siquiera ven la meta, pero corren, sin disfrutar el camino. Urgencias desmedidas para una vida que es eterna. Lleva aquí desde siempre y aquí seguirá cuando ya no estemos, porque sobrevivirá a todos nosotros, lo mismo que ha hecho con los anteriores y lo mismo que hará con los que vengan. Así que pasa el tiempo, y no escarmentamos. Seguimos empeñados en conseguir lo máximo posible en el menor tiempo, para demostrar a los demás, o tal vez a nosotros mismos, que somos capaces, y cubrirnos de una gloria que no sirve de nada. Desperdiciamos así el tiempo, agotándolo rápido y olvidando disfrutarlo. Necios… Y es que confundimos vivir y disfrutar, con malgastar los días. Los inundamos de vacíos, y los vaciamos de contenido, dejándolos sin sentido, perdidos en el calendario de nuestras vidas, irrecuperables todos ellos. Debemos aprender a caminar más despacio, a ser conscientes de cada segundo que vivimos, a llenar de contenido todos los días, aprender, crecer y madurar, y saber que esto, no es una carrera de velocidad, sino de fondo…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
16 − 13 =