Empeñados en adueñarnos de vidas ajenas, de convertir lo que es en lo que queremos que sea, en transformar todo para que se parezca a lo que soñamos. La forma más sencilla de expulsar de nuestro lado a quién se acercó libremente a nosotros. Sencillamente sencillo, atar a alguién a nosotros soltando aún más sus alas, para que siga su vuelo decidiendo así quedarse a nuestro lado, mostrándole todos los horizontes para que decida ir hacia ellos en nuestra compañía. Darle mil y un recuerdo para que no olvide todo lo que puede tener ni lo que ya tiene, haciendo así que desaparezca la necesidad de elegir entre la opciones porque puede tenerlo todo. Así que aprende a no encerrar nada pero guárdalo todo…