La cena

Fuimos desgranando la noche, como el que desenreda una madeja, deshaciendo nudos y atando cabos. Fueron cayendo los recuerdos, atraídos por el presente, dando sentido así a los porques, a las decisiones tomadas, y dibujándonos un poquito más, a cada palabra que salía de nuestros labios. Y no fueron sólo palabras las que hablarían. Algunas venían acompañadas de sonrisas, dando forma a la felicidad y a la ilusión, que masticabamos entre copa y copa. Caídas de ojos y seriedad, que atrajeron nostalgias e incertidumbre al recordar lo que se vive pero nunca será. Y ese halo de esperanza que jamás debemos perder al mirar con ilusión el futuro que tal vez traiga lo que deseamos o tal vez no, pero que jamás nos arrebatará, la esperanza de algo mejor. Desliamos y tejimos historias la noche en que una cena, nos hizo confesar, historias inconfesables…
A Toñi, mi prima, buscadora incansable…

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