La Cura

Solo a ellas, poseedoras de aquello que tanto gusta a los hombres. Cuna de alimento para los recién nacidos y nido de placer para los mayores. Imán de las pasiones del que sólo enseñan una parte para dejar a la imaginación el resto. Palpa, sin miedo, no dejes que la enfermedad habite en ellos. Adelántate y ataca sin miedo, impidiendo así que la enfermedad los conquiste. Y si aún así te descuidaste, no desesperes, es sólo cuestión de tiempo que acabes con él. Una batalla más para hacer más fuerte a las que todo lo podéis. Cáncer agarrado a donde sólo debería haber vida. Y cáncer derrotado con fuerza de voluntad y desde hoy, con un nuevo aliado. Bajo la Montaña Blanca se fraguó la espada que dentro de unos años habrá aniquilado a esta plaga, que para entonces habrá sido tan solo un mal sueño…

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