La estrategia del silencio

Duelen más las pérdidas cuando no se conocen los porques, cuando no hay respuestas que alivien. La búsqueda incansable de responsables en un accidente que se ocultó bajo la visita del representante de Dios en la tierra, el mismo Dios, al que se le encomendó el descanso de todos aquellos que decidieron coger el metro aquel fatídico día. La época dorada de Valencia, envidia del mundo, levantado un palacio de humo, gobernado entonces por ratas, empeñadas en silenciar y tratar de ocultar la muerte de 43 personas. Un partido político que no escarmienta, dedicado más a sus trapicheos que al bienestar de sus ciudadanos, y que se ha pasado los últimos 9 años, tratando de silenciar, las respuestas que alivien un poco, el dolor de todos aquellos a los que el metro, les arrebató un trocito de sus vidas. Ni siquiera al perder el gobierno han tenido la decencia de votar a favor de una nueva comisión de investigación para tratar de aclarar un poco más aquel accidente y se han visto solos ante el resto de formaciones que derribaran lo que ellos construyeron todos estos años. El recuerdo de todos aquellos que se fueron ha transformado del dolor de los familiares en una lucha incansable en busca de una verdad que muchos conocen y nadie quiso contar. Es turno otras vez de la justicia, esa que lleva 9 años ausente, y esperamos que en esta ocasión, no sea tan ciega, como la última vez…
Para todos aquellos que piensan, que la única batalla que se pierde, es la que se abandona.

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