La métrica de los sentimientos

Es así como se alcanzan los sueños, con el verdadero deseo de lograrlo y con paciencia. Sólo creyendo de verdad se consigue cualquier cosa y dándole espacio al tiempo, se llega a cualquier parte. Así he llegado hasta aquí. Con la ayuda de aquellos que cuidaron y cuidan de mi y la firme convicción de que lo lograría. Y ahora que mi yo se agranda, que después de tanta lucha con mi mente logré controlarla, entiendo que soy capaz de cualquier cosa, que rejuvenezco a cada año que pasa, que toda esa energía que desprende el Universo la siento dentro de mi y que soy capaz de fundirme con ella, viendo las cosas de una manera tan simple que asustan, y que necesito trasmitir todo una sinfonía de sentimientos, que a veces cuesta escuchar. Me siento cada vez más completo, puliendo los defectos que tanto daño hicieron y de los que tanto he aprendido. Fueron ellos, sobre todo, el resorte que hizo abrir la puerta del cambio, mostrando el camino hacia la nueva persona que siento que soy. Me siento libre, feliz, eligiendo estar con alguien por muchas razones excepto por necesidad. Puedo ver con claridad a la gente, sus formas de ser, de actuar, sus egos flotando a su alrededor, y sus debilidades. Y viendo a los demás, comprendo entonces la fortaleza de mi ser, esa imparable fuerza que intento trasmitir junto a todos esos sentimientos, que son tan difíciles de medir…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
30 × 12 =