La sed

No son sólo libros, ni películas, ni música. No es sólo la vida, ni su tediosa rutina, ni tan siquiera el tiempo que avanza imparable. No es sólo trabajo, ni salidas. No es sólo estudio, ni descanso, escuchar y entender, creer y discutir. No es nada o lo es todo, depende de cómo te lo tomes. Porque todo son oportunidades. De aprender, de crecer, de madurar. De no encajonarse, de querer ser más y mejor, de expandirse más allá de tus pensamientos, porque cuando te quieras dar cuenta, se habrán quedado cortos, y necesitarás a alguien que te empuje, que te rete, que te descubra. Que te demuestre que en el equilibrio está la felicidad, en el punto medio entre inconformismo y conformismo, porque ninguno de los extremos trae la felicidad completa. En el diario está la clave, en cada decisión que tomamos, en la forma de actuar, en las ganas que ponemos. Hay una sola vida, y millones de formas de entenderla. El inmovilismo, el estancamiento y creer que ya lo sabemos todo, nos llevarán al envejecimiento de la persona y su alma. Así que hazte preguntas todos los días, y busca las respuestas, mantente vivo. Ten ganas de más, y sobre todo, no pierdas la sed, ella mantendrá viva tu curiosidad…

One thought on “La sed

  1. Estamos equivocados, no es el aire que respiramos el que nos mantiene VIVOS, vivos de verdad,… son las ganas de saber, de descubrir, una ilusión tintineante que nunca se debe apagar. Escribes muy bien. Felicidades.

Responder a Ynuguanda Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
15 × 6 =