No somos tan distintos. El concepto del bien y del mal, puesto a prueba a base de golpes mezclados con sentimientos. Todo acto tiene consecuencias, hasta las buenas obras. La diferencia entre una buena o mala persona radica en la conciencia que tenga de lo que ha hecho, si sufre por el dolor ajeno que produjo a unos por ayudar a otros, o simplemente sólo actúa en su propio beneficio. Poder ilimitado, que despierta tanto miedo y respeto, como pasiones y esperanzas. La lucha por no perder la poca bondad que queda en la humanidad y la búsquedad de unos ideales que caen bajo el yugo de hombres sin alma y sin cordura. Dos huérfanos venidos a hombres. Dos héroes que se ven como villanos. Dos capas al servicio de la humanidad. Y dos fuerzas unidas para vencer al verdadero mal. Tal vez no sea más que otra película de acción pero me quedo con todo eso que encierra tras unos maravillosos efectos especiales y un buen elenco de actores, que dan vida a unos personajes que tratan de hacer siempre lo correcto. En medio de ellas quise volar como ellos, pero no tenía capa, así que acabamos la noche comiendo pollo y entre charlas y risas fuimos regresando a nuestras casas, con la firme convicción, de que no hay superhéroes feos…