Nuevo Mundo

Paisajes casi repetidos los que se presentan de nuevo. Rutas casi idénticas, las que vuelvo a recorrer. Todo me resulta familiar, y eso es lo más extraño, porque nada tiene que ver. Ni siquiera el paisaje, un mundo que jamás pisé pero que conozco de memoria. Cada hueco, cada elevación, los olores que lo acompañan, y aún sin conocerlo, deseo quedarme a vivir en él. Confianza ciega en algo tan nuevo que ha enterrado el miedo, y no hace más que convertirme en explorador, deseoso de nuevas aventuras, y enamorado de este mundo que ha invadido el mío. Un nuevo despertar en el que los sentimientos se mezclan, dando resultado, nuevas sensaciones, que me elevan y me refuerzan. Ya no hay dudas, ni miedo, sólo ganas de cualquier cosa que tenga que ver con él. Y cuanto más descubro, menos quiero irme. No hay peros, ni uno solo, sólo beneficios que hacen que me sienta feliz. Pero sobre todo, me ha hecho mejor…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
2 + 30 =