El despertador me grita para que vuelva a la realidad…. Amanece otro día,gemelo al de ayer y a la vez tan distinto. Comienzos iguales para finales tan dispares. Sueño para desayunar acompañado de tostadas y malas noticias. Me lavo la cara con agua y prisa,y conduzco hacia el trabajo escoltado por los primeros rayos de sol. El cielo plomizo derrama el amanecer sobre las montañas y la mañana regala una brisa fresca que se transformará en bochorno conforme avance el día. Una llamada tras otra hace avanzar el reloj. Pedidos interminables metidos en cajas perdidas. Rutina en forma de trabajo. Y regresas a casa buscando un poco de aire entre la calor de la tarde. Y cuando todo parecía que acabaría como siempre… Un partido de padel entre hermanos,alimentando la competitividad y afianzando los lazos. Sangre contra sangre donde es imposible perder. Y tras la batalla,desahogos en forma de charlas,y cenas de risas y música. Felicidad en cada palabra. Y al caer la noche felicitaciones inolvidables,para recordar de nuevo,lo importantes que sois en vida. Que cada gesto vuestro me hace sentir orgulloso y feliz de teneros a mi lado… Finales inesperados para días rutinarios…