Palabras sin sonido, huérfanas de melodía, buscando las notas que las acompañen para transformarlas en canción. Canciones, la inspiración que estrofa a estrofa describe tanto sentimiento acumulando deseos e ilusiones, haciendo crecer la semilla que plantamos sin querer. Titulos que nos acercan y letras que unen entre lecturas que nos hacen más grandes a través de relatos ajenos y de historias inventadas. La manera perfecta de entender lo nuestro a través de los demás y de comprender a los demás poniéndonos en su lugar. No quiero palabras rehenes en esta historia, a las que haya que sacrificar por rescate alguno, aunque algunas se ocultarán para no herir a nadie. Y todas y cada auna de ellas temblando, esperanzadas de encontrar esa melodía, que las conviertan en canciones…