Supongo que sólo hacía falta leer un poco, escuchar, sentir y sobre todo pensar. No creas que no ha habido relatos en todo este tiempo, que mis manos se secaron y dejaron de esculpir palabras. Simplemente están aguardando, el momento, si ha de llegar. Si no, dormirán plácidamente sobre el papel que las vio nacer y latirán en silencio, porque vida ya tienen. Y aquí estamos, de nuevo, trazando nuevos horizontes, tratando de encontrar historias que no contengan el odio acumulado, porque entonces, si que habrán vencido. Y sólo me hace falta miraros, sentir vuestro apoyo y consejo, la calma de vuestras palabras, y sobre todo vuestro cariño. Personas dispuestas a ayudar y escucharte, a no darte la razón, pero con respeto, empujándome a ver todos los puntos de vista, sin amenazas, sin miedos, sin la obligación de deber nada a nadie. Amig@s y familia que hacen que uno se sienta orgulloso de teneros a su lado. No sería la vida igual sin vosotros, porque sois vosotros los que hacéis de esta vida, algo maravilloso. Espero seguir gozando y disfrutando de todos vosotros, por siempre jamás…