Irrespetuosos de la vida, saltándose cualquier linea roja solo para satisfacer sus necesidades. Inflan su felicidad a costa de los demás, pisoteando confianzas y apegos, dejando sólo un amasijo de tristezas y rencores. Enemigos de la razón rebuscan en la basura razones inexistentes que puedan sostener unos actos tan ruines como ellos. Sumidos en sus egos, apelan a la libertad para pedir un respeto al que faltan sin sentir vergüenza y que desvirtuan cada vez que lo nombran. Conocen cada una de las normas, reglas no escritas a las que les encanta saltarse como si de un juego se tratase dejando por el camino poco más que pérdidas, propias y ajenas. Sólo con una buena base nos sostendremos, y sólo los valores definirán que tipo de persona somos…