Watchmen

Blanco sobre negro, y la historia se repite. Ahora que hincamos la rodilla pidiendo respeto por las personas de color, nos damos cuenta, de que todo sigue igual. Pasan los años, y continúan persiguiendo a las personas negras. Tratan de hacernos creer que evolucionamos, que somos mejores. Llueve entonces la cruda realidad, derramando el mismo racismo rancio de antaño, camuflado de nuevas siglas, de nuevos conceptos, que tratan de apropiarse, como siempre, de la patria, de la bandera y de la pureza. Son sólo maniobras orquestadas, por las mismas mentes estrechas de toda la vida, que intentan engañar, con los discursos del miedo, poniendo bajo su yugo, a los que no son como ellos. Racismo se llamaba y racismo se llama. Da igual si por medio aparecen superhéroes y villanos, en la eterna lucha por el poder. Todos llevan máscara, igualándolos en la cobardía del anonimato, unos por miedo, otros por no ser descubiertos. El amor como telón de fondo, momentos y más momentos, que sirven como resorte, para enamorarse, dándole la humanidad que todos necesitamos. Y los recuerdos, por supuesto, Nostalgia de tiempos pasados, para entender mejor lo que ocurrirá. Tal vez parezca algo enrevesada, pero es más sencilla de lo que parece. Sólo tenéis que darle una oportunidad y no dejar de ver Watchmen (la serie). Seguro que después, me entenderéis mejor…

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