Invadimos su territorio, en manadas, buscando una sombra imposible que nos protegiera del brillante sol. Presidía el escenario aquella Sabana nada desierta, sobre el que uno tras otro, habrían de tocar, demostrando a todos los congregados, que eran merecedores aquel premio. Comenzó la tarde, como si la mañana no hubiera existido, y la música lo invadió todo, abriendo Toulousse aquel telón invisible que ya no se volvería a cerrar. Pelearon Viva Suecia con Love Of Lesbian por tener las mejores letras, y aún hoy, no se quién gana a quien. Amatria, aún desconocidos, dieron paso a Varry Brava, que desde el levante, nos vino a visitar. Con Quique González llegó la calma y cumplí mi juramento. Y ya no hubo marcha atrás. Nos mantuvimos muy despiertos con Miss Cafeína, que demostraron porque siguen subiendo, y tras ellos, unos Niños Mutantes, que nos acompañaron mientras comíamos, para no caer, borrachos de música. Y en lo más alto, demostraron porqué Love Of Lesbian, son lo que son. Había caído la noche hacia mucho, arrastrada por una cascada de sonidos y unas letras, desconocidas para tantos y familiares para nosotros. Y para cerrar, una Bruja Avería, transformada en Fangoria, animando las últimas horas que pasamos invadiendo el hábitat de todos aquellos, que se dedican a eso de la música…