Distancias

Asi es como se acaba todo, empezando por el principio. Así vuelvo a destruir lo que fui, de donde vengo, aquella persona que fue y que se transforma constantemente, por iniciativa propia y por empuje exterior. Así asiento unas nuevas bases, cimientos sobre los que descansará el nuevo “yo” en que me he de convertir, modificando sólo lo prescindible, dejando bajo la piel, mi verdadera naturaleza, esa que confiere la diferencia, el poder, la fuerza que nadie llega a imaginar. Dejaré la turbia capa exterior como defensa, ocultando el brillo que lucha por emerger, y confiando el secreto, sólo a quién lo merezca. Así vuelvo a empezar, a renacer de las cenizas, una vez más y sin ayuda de nadie. Libre de actuar, de sentir, de repartir y de regalar vida a quién de verdad lo desee. Porque el tiempo de mendigar ya pasó, y el regalar porque sí, aún más. Sólo habrá verdaderos merecedores entre aquellos que quieran luchar. Y con los demás, pondremos sólo distancias, las que les hagan ver de cerca, lo que pudieron tener…

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