A pesar de todo…

Basta con pensarlo. Imagínalo, siéntelo, vívelo, sólo así se hará realidad. Ha sido un camino largo el que hemos recorrido, nada comparado con el que nos queda, sólo que ahora conocemos los atajos y podemos decidir si hacerlo pesado o aligerarlo. Y es que los años nos acercan a la vejez en la misma medida que nos alejan de la juventud, pero es esa distancia exacta entre ambas, la que no se mueve y en la que queremos permanecer para no sentir que avanzamos pero tampoco parecer varados. Estamos justo en la edad de encontrar respuestas a las preguntas que nos hemos hecho durante todo este tiempo, de comprender que seguiremos cometiendo errores a pesar de todo, y de importarnos de verdad una mierda la opinión de los demás siempre que estemos en paz con nosotros mismos. Estamos en ese momento de la vida en que ya no hay vuelta atrás si es que alguna vez la hubo, en el momento de saborear cada instante porque cada vez más, puede que sea el último. Ahora dividimos los días en momentos y luchamos por disfrutarlos para sentirnos más vivos que nunca, huyendo de la rutina que nos ancla al repetitivo pasar del tiempo. Hemos llegado hasta aquí orgullosos de nosotros mismos, a pesar de todo, y sin embargo, nos queda tanto por hacer… Te apuntas??

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