Ejemplos

Espera. No regales el tiempo a la nada, a ese vacío silencioso que queda cuando ya no hay nada que hacer. Espanta al aburrimiento, haz que huya, asustado por los planes trazados, por todo aquello que quieres hacer o por la improvisación inconsciente que transforma los días, en algo más que abrumadora rutina. No tengas prisa, pero tampoco te detengas. No abandones los segundos a su suerte, abocándolos a una muerte segura, y desperdiciando su compañía, aunque sea por un instante. Traspón, de la mañana a las noche, incansable, insaciable, haciendo de cada día una nueva enseñanza. Auna actitud y aptitud, fuerza de voluntad y trabajo. Trasmite, hazte visible, que te sientan, que tu fuerza llegue a todos los rincones y crea el mundo a tu alrededor como tú quieres que sea. Se luz, “llenando cada espacio hueco que se va encontrando», e ilumina, ahuyenta a la oscuridad haciéndola retroceder hasta el borde del precipicio. Allí se verá, quien puede con quien… Y se paciente, sobre todo, porque si crees en lo que haces, si crees en lo que eres, conseguirás cuanto te propongas. Estampa tu firma en este mundo, que sepan que exististe. Verás como antes o después, serás ejemplo para otros. Es sólo cuestión de paciencia…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
13 + 22 =