Ambiguo

No fue la intención aumentar tu inseguridad, ni siquiera asustar lo más mínimo, pero lo cierto es, que ese fué el resultado. Ayer, todo aquello que no me atreví a decir, la cobardía del silencio. Hoy, intento solucionarlo buscando entre palabras, el alivio del remordimiento, y ese perdón sin fisuras que has mostrado. Sigues sorprendiendo a pesar de las lejanía, demostrando sin cesar, todos esos valores de los que hacías gala estando cerca. Fuerza de voluntad disfrazada de terquedad, con la que conseguirás lo que te propongas. Inteligencia, con la que alcanzarás la plaza que por esfuerzo y méritos, tendrás seguro. Te llevaste el cariño desmesurado, ese que siempre camina contigo, demostrando a los demás, que el querer no ocupa lugar. Y esa admiración que mostrabas, como un día te dijo tu madre. No era merecedora esa persona de tal regalo. Ya ves, fué una casualidad la que mostró la verdad, aunque yo siempre he pensado que tales cosas no existen… Lo cierto es que te mostró el camino y te liberó de la bestia. Ahora te toca a ti. Triunfarás, lo sé, y serás feliz, porque lo mereces. Y todo, por esa valentía que siempre muestras, así, sin ambigüedades…
A Paloma y su claridad

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