Parece que todo está oscuro, que las sombras nos han engullido, y es que de un tiempo a esta parte, da la sensación de que todo sale mal, que lo bueno se ha perdido por el camino, y que toda decisión, conduce a un camino sin salida. Es lo que tiene la rendición, la desesperanza, el peso del cansancio. Que mina, atrofiando las energías, y restando fuerza a la voluntad. Y aunque creamos que esto es lo peor que nos ha pasado, si lo piensas, si echas la vista atrás, verás que no es la primera vez, que siempre ha estado ahí. Los problemas nos acompañan desde siempre, porque su resolución o la simple esperanza de resolverlos, es lo que nos hace sentir vivos. Un objetivo que conseguir, es una razón para vivir. Y si hay oscuridad, ten por seguro, que también hay luz. Así que es hora de los atípicos, de los que sueñan con conciertos, de los que sienten con la música, de los que se emocionan con una película, de los que creen en los demás.Es hora de los valientes, de que, a pesar de tener miedo, seguimos adelante, luchando por lo que queremos. Es tiempo de la gente responsable, de los olvidan el egoísmo y quieren otro mundo, otra forma de vivir. De los que no se estacan y quieren seguir creciendo, inquietudes en mano. Es hora de ti, de mi, de nosotros. Y como la felicidad no es algo negociable, hagamos de todo esto, algo atípico, y seguro que así, podremos cambiar el futuro…
PD: A mi cuñada, Cris, por su inagotable valor y su eterna fuerza de voluntad. Eres mi atípica preferida.