“Sería más fácil empezar por la verdad», pero a todos nos asusta. Por aquello de tener que aceptar lo que uno ha visto venir y no quiso reconocer, o no se atrevió a cambiar. Que sabe nadie. El miedo es así de cruel. Nos hace cobardes, nos atenaza, nos va hundiendo, dejando sin respiración. Aprendemos a patalear, a sacar la cabeza para coger el aire justo y seguir con la farsa. Excusas de mercadillo para darnos una razón que en el fondo sabemos que no tenemos. Porque él ya no es el mismo, porque hace tiempo que ya no siente nada, (ni yo tampoco), porque camino sola. Cansancio. Pena. Oscuridad. Invierno… Decisiones por tomar y caminos que elegir. Valor, fuerza, decisión… la senda de la felicidad. Tiempo, dolor y sanación, que aunque ahora no lo veas, será lo que te vuelva a hacer sonreír. Agarra con fuerza la vida. Es la única que tienes, y construye a tu alrededor el mundo en el que quieres vivir. Críticas?? Muchas. Ya sabes que la gente opina por necesidad, y desde la perspectiva de sus pensamientos. No harán ningún esfuerzo por escuchar, aún menos, por entender. Así que acostúmbrate a contar aullidos, que los lobos acechan…
A Ana y sus decisiones. Que siempre te acerquen a la felicidad