El Abismo

Te acercas con miedo y miras de reojo. No hay fondo en aquella profundidad llena de silencio y oscuridad. Allí donde van a parar los derrotados (o eso nos han contado), allí donde el miedo tiene miedo de ir (eso nos ha inculcado), allí donde todo acaba (o eso creemos). Intentas mirar por el retrovisor, buscando pasados que te ayuden a huir de este presente que te ahoga y trazas líneas en un intento por marcar lo correcto de lo incorrecto. Es entonces cuando piensas, cuántas de ellas traspasaste para poder sobrevivir, cuántas de ellas para sentirte vivo y cuántas para encontrarte a tí mismo. Te asomas temiendo caer. Sólo dos opciones, quedarte y morir o saltar y morir. Una manada de sentimientos acude a tí, devorándote mientras, inmóvil, decides como acabar, siendo un cobarde o un valiente. Y mientras observas como la oscuridad torna cada vez más negra, te das cuenta que debes dar el siguiente paso. Y con el miedo por bandera, decides saltar para salvar tu vida, arriesgando todo a un abismo, que te dará las respuestas, sólo, cuando caigas en sus brazos…

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