El Año

Podría ser un día más, pero tú, lo hiciste importante. De la nada, creaste un cumpleaños y aunque, el Santo llegó antes, jamás le robará el protagonismo. Viniste acompañado de alegría, toda esa que nos regalaste al tenerte ya con nosotros. Fueron meses de espera, de médicos y de ilusión. Meses en los que unos padres soñaban con tu cara, y que, ni en sus mejores sueños, hubieran imaginado tanta belleza. Y pasito a pasito, como esos que ya mismo darás, has ido creciendo, haciéndonos olvidar, lo pequeño que eras, y casi no nos damos cuenta, del estirón que has dado. Gateas por este mundo, peleado con el sueño, y aunque has discutido en noches eternas con la luna, despertando los más bajos deseos en aquellos que te parieron, y que jamás cumplirán, por fin hiciste las paces, y te vas pareciendo cada día más, y ese hijo que todos desean y que pocos tienen. Pero así es la vida, como este primer año tuyo, un camino de aprendizaje, en el que pocos son los deseos que cumplen y la lucha es diaria por sobrevivir, y a pesar de todo, es bella, aunque no tanto como tú. Has cambiado la vida de mucha gente, como lo hicimos todos con nuestra llegada, llenando de luz y dando sentido a unas vidas, que parecían, repletas hasta entonces. Y este es tan sólo el primer año, imagina que puedes conseguir, con toda una vida por delante…
A mi sobrino Javi, explorador incansable. No dejes nunca de buscar

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