Grifos cerrados

Se fué, abandonando el cuerpo, ese que ahora debe manejar sin ganas, por obligación, para que no le regañen al verle quieto, por todo lo que fué y que ahora no quiere ser. Se ha ido, dejando sólo desgana por esta vida, cansancio por la persona que es, una mezcla de preguntas sin respuesta y agotamiento por la lucha constante en todos los frentes. Toca rendirse, hacer lo justo, por lo menos respirar, para que no sospechen que ya no está, que ya no es. Están los días plagados de nuevos planteamientos y ninguno satisface. Ya no hay razones, tan sólo algunos planes, que mitigaran el tedio del tiempo. Se ha apartado del mundo, por voluntad propia, cada día más inseguro, cada día más temeroso, y ha decidido montar guardia eterna en su castillo, para que nadie pueda invadirlo. Ha cerrado puertas, amurallado jardines, y se va enterrando lentamente, para ver pasar la vida desde lo más profundo. Ha descubierto su verdad. Y ha cerrado todos los grifos, para no regalar, ni una sola gota más…

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