«El día después de la trampa»

Y es cuando llega esta hora, que dejo de pensar. Abandono tras de mí minutos enredados en trabajo, conversaciones inamovibles de monotemas que jamás cambiarán de color. Desapareció el día engullido por la noche, cansado entre carreras interminables que siempre encuentran su final. Y llegado a este punto, intento evadir mi mente, meciéndola entre sonidos y notas, vaivenes que empujan mis ojos y alimentan mi inspiración, orgulloso de haber dado esquinazo a todas esas trabas que me asaltaron y tratando de imaginar, como será el dia después de la trampa…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
2 × 25 =