Huidas

Habíamos huido tantas veces que olvidamos porque lo hacíamos. Se convirtió en nuestra manera de vivir, convirtiéndonos en eternos cobardes. El aire de ahora era distinto al de antes pero a nosotros, nos sabía igual. Lo necesitábamos para sobrevivir, aún sabiendo que su toxicidad, acabaría con nosotros. Valentías por demostrar en la vida y atadas a ellas, la Paz que nunca encontrabamos. Me agarraba al rosario de tus besos buscando el perdón que no encontraba en mí mismo y aprendimos a mirarnos a los ojos sin tener que volver la cara. Nunca un castigo, fué tan deseado. Y fué aquel día que nos detuvimos hartos de huir, que nos encontramos de verdad. Nos plantamos deseando crecer, agarrados a la tierra que tanto nos vió correr. Nuestros besos despertaron valentía, ahogaron el pasado y trazaron un futuro, boceto de lo que tal vez sería, o no…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
24 ⁄ 12 =