Mi realidad…
Da igual, si les caes bien o mal, si pusiste empeño o no. Si eres culpable o inocente, o si tan siquiera hiciste algo. No importa cuán decente seas, ni como quieras hacer las cosas de bien. Se van a crear tantas realidades a tu alrededor que te confundirás, dudarás en la opción y te invadirá la inseguridad. Te preguntarás y te responderás, en un intento por estabilizar ese universo que es sólo tuyo, allí donde nadie más puede entrar. Porque tal vez todo de igual, aunque no podamos evitar que los demás opinen sobre lo que creen que es nuestra vida, esa que ven desde fuera y que no tan siquiera pueden sentir, si podemos tener la certeza y estar seguros, de que en realidad, para ser felices, basta con vivir nuestra propia realidad…