Naturaleza humana

Suele ser por miedo aunque también un daño causado que se clava en tu alma y te inmoviliza por tanto tiempo, que acabas olvidando como eras antes de todo. Se crea tal desconfianza que ya no te fías de nadie y optas por intentar apartarte de todos para evitar que vuelvan a dañarte y que no vuelva a doler. Crees que van a volver los zarpazos y aunque tu corazón te dice que si, porque él suele olvidar pronto, tu cabeza dice que no. Ella siempre fue más práctica porque guarda todos los recuerdos, analizando todas las posibilidades de repetir acciones y reacciones. No hay nada como el instinto, la naturaleza básica de todo animal, esa que nos muestra como somos, sin refinamientos, sin máscaras, desnudos ante la nuestros propios ojos. Ese es el único parecido con los animales porque todo lo demás es pura coincidencia. Tenemos la capacidad de decidir, de elegir que camino tomar a pesar del miedo, a pesar de los riesgos, moviéndonos no sólo por agradecimiento y fidelidad, sino por rencor, odio, amor o altruismo. Lo bueno y lo malo, el pensamiento y los sentimientos que nos conforman, nos hace diferentes de cualquier raza que pisa la tierra, haciéndonos merecedores de un título que pese a todos nuestros errores, merecemos. Y aunque a veces la “humanidad” que se nos presume brille por su ausencia, sigo creyendo en la bondad de nuestra naturaleza y en el Amor que nos mueve y que nos puede llevar a cambiar un mundo. No, no tenemos derecho a dañar a ningún animal que pise este mundo, pero debemos tener claro cuál es el lugar que ocupa cada uno, confiando más en las personas que nos rodean y en su naturaleza humana…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
22 ⁄ 1 =