Otras

Nos alejamos de la playa para abaratar otras vacaciones, cambiando «todo incluido» por casa en la montaña. Desde aquí divisamos la costa, esa que abordaremos algún que otro día, cambiando así vegetación por agua. Silencio ruidoso entre chicharros y música elegida por unas cuantas manos mientras preparamos la comida que años atrás encontrabamos casi puesta en la mesa. Dejamos atrás las colas de consumición para servirnos nosotros mismos sin horarios que nos obliguen a descansar en otra rutina vacacional. Nos hemos venido al filo, colgados de la montaña, donde el cielo es claro y la noche estrellada. Disfrutamos de una piscina sólo para nosotros en la que batallamos entre globos de agua plagada de colchonetas. Barbacoa que perfuma el aire de hambre y noches eternas tumbados bajo un manto de estrellas. Y lo cierto es que da igual el lugar donde vayamos porque estas son otras vacaciones más junto a vosotros, que al final, es lo que importa…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
16 × 4 =