Se ha vuelto a desplegar la magia. No ha hecho falta mucho, tan sólo con leer el título de su último libro, sabes que no defraudará. Es de esas personas (porque llamarlo sólo escritor se queda corto) que te envuelven con su trazo fácil pero profundo, sencillo pero directo, llano y sensible. Todas sus historias, rezuman vida, lecciones, esperanza. Que un libro te transporte a otro lugar, a otro tiempo, a otra vida, es porque es bueno, pero si además te arranca sentimientos, haciéndote sentir lo que lo que siente el personaje de lo que estás leyendo, es otro nivel. Me he sumergido en su primer relato, y ahí estaba él. De nuevo entre sus palabras, entre sus frases, amuletos para la vida, nuevas perspectivas para afrontar el día a día. Es reconocible, pero siempre es nuevo. Y lleva razón, basta con alejarse para ver mejor el mundo. Empeñados en observar sólo lo cercano, padecemos egoísmo miope, empeñados en pensar en nosotros y en lo que tenemos delante de nuestras narices, dejando a los demás de lado. Seria conveniente ponernos los zapatos de otras personas, y saber por dónde pisan y que sienten, antes de juzgarlos. Tal vez así, entenderíamos mejor todo y a todos.
Se ha vuelto a desplegar la magia, y he vuelto a emocionarme, a sentir, a llorar. Le ha bastado el primer capítulo para demostrar, que su nuevo libro es como los anteriores, una magnifica obra, que no debes dejar de leer.
PD: Gracias a Albert Espinosa, por sus libros y por sus lecciones.