La lucha constante por la vida, el juego por mantenerte vivo y la magia de unos días que no queremos que se conviertan en rutinarios. Un run run constante de idas y venidas, de amaneceres y atardeceres. Descubrir con quién si y con quién no y decidir si alejarte o acercarte. No hay mayor enemigo que uno mismo ni mejor aliado, por eso el tiempo te demuestra que la mayoría son prescindibles y que sólo unos pocos te acompañarán realmente en el camino. Desilusiones vs alegrías, las respuestas a todas las preguntas y el tiempo dando y quitando razones. Acabaremos en el sitio, cada uno donde le corresponde, y mientras tanto, seguiremos luchando por encontrar ese lugar que nos corresponde. Ya me dirás si llevaba o no razón…