Volví sin querer, a encontrarme de nuevo, pero esta vez acompañado. A descubrir la luz que jamás debió apagarse, iluminando de nuevo todo, haciendo brillar mi vida y la de aquellos que quieran acompañarme. Volví sin querer, al desapego por la soledad, a huir de noches solitarias en las que le hablaba al silencio de lo bien que vivíamos juntos. Mentiras que eran verdades entonces y que ahora me recuerdan, cuan iluso llegué a ser. Volví sin querer a bucear entre sentimientos, buscando en las profundidades del alma, lo que quería sacar a la superficie, siguiendo al instinto y a la felicidad, que no hacen más que llevarme por aguas tranquilas y sinceras. Volví, a querer queriendo, apostando a pesar de las pérdidas, sabiendo que el premio es más grande que lo que puedo perder. Así que volví a arriesgar, sin miedo, con la firme determinación de que esta vez ganaremos. Volví, a sentirme enamorado…