Huyo hacia la noche, cansado de tu ausencia. Busco cobijo sobre unas sábanas que en verano tan sólo adornan mi cama, deseosas tanto de mí, como yo del descanso. Tu libre lejanía refuerza mi amor, que aumenta cada vez que te alejas, atándome a tu recuerdo que deseoso embauca a mi mente para no dejarte ir de mi corazón. Sábado sin ajetreo, sin ti presente. Boda y nada más, habiendo compartido con el relax, sofá, peli y sobremesa. Tarde vulgar mientras tú intentabas escapar de una habitación en la tuviste que atar muchos cabos, para encontrar la llave. Palabras de ida y vuelta, manteniendo viva la llama de un amor que hasta en la distacia, se acuerda de nosotros. Todo un lujo, del que muy pocos pueden disfrutar. Y no se si mi cielo será el mismo que el tuyo ahora mismo, pero estoy seguro de que no te añora tanto como yo…