La Isla

No dejaban de mover sus aspas a mi paso, en un saludo que no cesa mientras quiera el viento, ni se transformaron en gigantes los molinos por mucho que lo deseara. Era un plan premeditado hace tiempo y cancelado unas cuantas veces, y todo, porque no era el momento. Pero el momento se hizo carne y viajé hacia la soledad de mis pensamientos, hacia la necesidad de respirar aire diferente o simplemente poder respirar. Hui, como hacen los cobardes y los necesitados, pero sólo parcialmente, que se que hay que regresar y quiero tener un lugar a donde hacerlo. Allí las voces cogieron forma, rellenando de carne y hueso la cara imaginaria de quien habla contigo casi a diario y así conocí a quien inició todo y a quienes ahora lo mantienen. Me regalaron amabilidad, compañía y nuevos puntos de vista traídos del extranjero. Hablamos de sus vidas y de la mía, uniendo puntos del Universo que hasta ayer parecían dispersos. Bajo el sol y el grito del viento nos despedimos hasta la próxima, porque supimos seguro que la haremos realidad y caminando volví a La Isla, única del mundo a la que no se llega nadando, blanca, impoluta, acogedora, familiar. Imagen y semejanza de sus creadores, los mismos que me llevaron de las mano a recorrer montañas, playas y castillos, mostrándome el pueblo a través de sus ojos. Me descubrieron historias del pasado, calas vírgenes y playas en las que quisiera morir para seguir haciendo honor a sus nombre. Y hubo más charlas, conversaciones de vida que te demuestran que la buenas personas sobreviven al infierno, y que siempre se encuentran donde memos te lo esperas. Duermo esta noche en La Isla, respirando hondo para guardar todo, lo más profundamente que pueda y así no olvidar recordar…

Leer Más

A pesar de todo…

Basta con pensarlo. Imagínalo, siéntelo, vívelo, sólo así se hará realidad. Ha sido un camino largo el que hemos recorrido, nada comparado con el que nos queda, sólo que ahora conocemos los atajos y podemos decidir si hacerlo pesado o aligerarlo. Y es que los años nos acercan a la vejez en la misma medida que nos alejan de la juventud, pero es esa distancia exacta entre ambas, la que no se mueve y en la que queremos permanecer para no sentir que avanzamos pero tampoco parecer varados. Estamos justo en la edad de encontrar respuestas a las preguntas que nos hemos hecho durante todo este tiempo, de comprender que seguiremos cometiendo errores a pesar de todo, y de importarnos de verdad una mierda la opinión de los demás siempre que estemos en paz con nosotros mismos. Estamos en ese momento de la vida en que ya no hay vuelta atrás si es que alguna vez la hubo, en el momento de saborear cada instante porque cada vez más, puede que sea el último. Ahora dividimos los días en momentos y luchamos por disfrutarlos para sentirnos más vivos que nunca, huyendo de la rutina que nos ancla al repetitivo pasar del tiempo. Hemos llegado hasta aquí orgullosos de nosotros mismos, a pesar de todo, y sin embargo, nos queda tanto por hacer… Te apuntas??

Leer Más

Ruido blanco

Ya huele pólvora, a silencio plano inconfundible de los petardos que no callan, envolviendo todo en un murmullo incesante de humo y estruendo. Vuelve a renacer junto al Niño la tradición a la que transformaron en fiesta de interés para poder sobrevivir al tiempo y a las nuevas leyes, aquellas que no entienden de sentimientos y de todo lo que arrastran. Vuelve el baile, el salto asustadizo del que empieza y la necesidad del que lo lleva haciendo toda la vida, las pisadas envueltas en chinos y explosiones, sintiendo las salpicaduras ajenas como si fueran nuestras. Despertará la mañana a golpe de huevos y cerveza, juntando a su alrededor a los Culleros, petarderos desde la cuna que acompañarán al Resucitado y su Madre en procesión circular, y acabarán como cada año, inclinándose el uno ante el otro sin saber quién reverencia a quién. Vuelven las ganas, el nerviosismo de todos los años, el cielo despejado que siempre nos brinda el Domingo de Resurrección y que une a todo nuestro pueblo en la gran fiesta, bajo un manto de Ruido Blanco…

Leer Más

Somnes

Duerme la mayoría, presos de sus sueños y su cansancio, de las urgencias de mañana, obligaciones impuestas o no, que son imposibles de aparcar en doble fila y por un momento. Cierran los ojos tratando de olvidar todo lo que hicieron y tratan de imaginar lo que creen que lograrán hacer. Eso si son sueños, que quedarán en la cuneta y lastraran un viaje, que parece infinito cuatro más joven y que los años van acortando y acelerando a partes iguales. Y es que la noche se hizo para dormir, extraño peaje que se nos impone para que el cuerpo pueda funcionar y la mente pueda divagar. Pero es justo a estas horas, cuando a pesar de que mis ojos me gritan que les permita cerrarse y mi cuerpo me ruegue que le deje descansar, que me gusta comprobar la resistencia, hacer lo que durante la mañana no puedo, y exprimo tanto el día que ya no se cuando empieza uno y acaba el otro. Son tantas cosas las que las horas de más consiguen hacer, que cuando por fin me doy permiso para dormir, una satisfacción me invade, consciente de que he logrado todo lo que me proponía, haciéndome sentir vivo, pleno y somne…

Leer Más

Lo que de verdad importa

Soy de lágrima fácil, de embriagarme de sentimientos hasta reventar y expulsarlos de mí, gota a gota, sobre todo si se trata de personas, del dolor y del buen corazón. Y es que creo que los milagros existen, que todos somos potencialmente curanderos, capaces de crear alegría, de dibujar sonrisas o de aliviar dolores con nuestras palabras y presencia. No necesitamos dones, ni poderes que nos conviertan en superhéroes para salvar de la vida o la muerte a los demás. Comprensión , apoyo y cariño, armas indispensables para la batalla diaria. “Gracias” que recompensen cualquier tipo de ayuda, sonrisas que iluminan los días más oscuros, y un “aquí me tienes» que aleje la soledad de cualquiera que se sienta solo. “Tu respira» como si fuera la última vez que vas a hacerlo, como si no hubiera un mañana. Agárrate de tu aliento y vuela, disfruta de cada inspiración regalando felicidad a todos los que te rodean, recordando así a todos aquellos a los que no podemos hacer regresar. Vivamos por nosotros y por ellos, y a pesar del mundo que hemos creado, entre las obligaciones y la rutina, me niego a olvidar, que es lo que de verdad importa…

Leer Más

El Circo

Somos cotillas y de poco aprender. Nos importa más la vida de los demás, esa que retransmiten algunas cadenas encumbrando a los altares a los que aprendieron a vivir del cuento hace mucho, y los mal llamados periodistas que no hacen más que vivir de tales historias, más que el rumbo de nuestro país y en manos de quien ponemos nuestro futuro. La política aburre porque nos hace pensar, nos exige tomar decisiones basadas en escuchar y ver a diario, a quienes nos gobiernan, y que de un tiempo a esta parte, se parecen cada vez más, a los personajes de la farándula. Queremos lo fácil, no arriesgar, no mover un dedo, seguir cómodamente la vida desde nuestra ignorancia y dejar para otros, las ardua tarea de pensar. Nos gusta el morbo. Y si hay muerte de por medio, mejor aún, así podemos darnos golpes de pecho y mostrarle al mundo cuanto nos importa el dolor ajeno, gritando e insultando al presunto asesino, al que nosotros lo despojados de su presunción al amparo nuestra pena y rabia. Y cuantos más datos mejor. Como ocurrió todo, en que momento, si sufrió. Todo es poco para avivar el fuego del rencor y apagar nuestra sed de venganza y aburrimiento. Nos intentan convertir en seres sin pensamiento, sin decisión, alimentándonos de desgracias ajenas, tapando así, los derechos comunes que nos están quitando poco a poco. Así, mientras perdemos la esperanza de unas pensiones dignas, crece la indignación y no acaban las noticias, por un asesinato doloroso y macabro, que ya debería pertenecer a la intimidad de la familia, y que se han empeñado en convertir, en un circo…

Leer Más

Uniones y alianzas

No pienses por mi. Deja de intentar fabricar el futuro y dale la libertad para que él solo se haga realidad, para que el presente diario pase a ser mañana, consiguiendo escribir mil historias a su alrededor en las que cualquier cosa puede ocurrir. No des por sentado nada. No hay dos partidas de ajedrez iguales y aunque las fichas sean las mismas, su movimiento jamás se repetirá, porque cambia el escenario y el tiempo. Las personas con las que jugaste una vez, no son las de ahora y menos como yo. No hay miedo al dolor , ni a perder. Por eso el riesgo es el incentivo que empuja hacia la victoria, que si no se consigue ahora, se hará más adelante. Jugamos a lo mismo actuando de diferente manera, siendo tan válida una actitud como la otra, sin un solo reproche, sin promesas. Sólo la posibilidad de la siguiente vez, sin fecha establecida para no convertir lo esporádico en unión. Son tus sueños tus metas, estabilidad para algo más grande, de lo que tal vez no sea parte contratante pero aspiro a ser partícipe. Pero ahora, la única lucha que vale es la de mantener alejado el agobio y el miedo, tratando de crear un espacio libre, grande, donde puedas respirar tranquila pero sabiendo que no estás sola. Imágenes en el espejo, tan distintas y parecidas a la vez. Tal vez, esto sea una alianza, al menos por ahora…

Leer Más

Delantales

Deberíamos olvidar el sexo, las razas, el color y las diferencias ideológicas. Deberíamos olvidar cualquier cosa que nos aleje y nos separe, dejar atrás todas las diferencias y enterrar las catalogaciones que nos ubican en uno u otro lugar. Deshagámonos de lo rancio, de lo que creíamos cierto o nos quisieron hacer creer, de todas esa normas y leyes que ya no tienen cabida en esta sociedad. Seamos distintos todos y cada de nosotros pero en igualdad de condiciones. Aprendamos a no distinguir entre hombres y mujeres y seamos simplemente personas, evolucionemos hacía la igualdad, esa que da las mismas oportunidades a todos haciendo de cada decisión algo justo y equilibrado. Que el sacrificio sea el mismo para todos y las recompensas también. Hablemos el mismo lenguaje, gritemos a la vez, y de una vez por todas, pongámonos manos a la obra sin vergüenza a ponernos un delantal…
A las mujeres y hombres que creen que este mundo se puede cambiar

Leer Más

Catalogado

Sentirse diferente no es sinónimo de sentirse mal. Desde siempre me he considerado raro. Veía las cosas de otra manera, las sentía de otra forma y buscaba canalizar todo acorde a un pensamiento que desde pequeño me hizo luchar a diario por entender y comprender, porque yo caminaba en otra dirección. Nunca me he sentido mal por ello. Al contrario, esa visión distorsionada para los demás, me ha servido para enfocar mi vida hacia un rumbo que es justo, el que he querido tomar. Me he adaptado a las circunstancias, a las hechos, a las personas, y todo sin hacer oídos sordos a la llamada de mi yo más profundo, buscando la forma de, en este mundo predecible, sorprenderme y sorprender para tratar de mejorar la vida de los demás y a través de eso, mejorar la mía. Ir en contra del pensamiento único a pesar de que traten de mantenernos en el rebaño, disentir de todo lo que digan buscando nuevas razones para no contestar “si» a todo y pensar, sacar mis propias conclusiones, para llevar la contraria y tratar de ampliar el abanico de posibilidades y conseguir así, que la libertad de movimientos sea mayor. Sentir acorde con lo hago y hacer las cosas como las siento. Me he equivocado, como todos, pero siempre he tratado de ser fiel a mis principios, de tratar de ser lo más honesto posible. Sigo en ello, buscando mejoras, tratando de corregir los defectos que me atormentan, cargando con mis taras para no relajarme y olvidar seguir creciendo. Me he sentido mal infinidad de veces, más por el daño que he hecho que por esa extraña catalogación que me han dado de raro…

Leer Más

Naturaleza humana

Suele ser por miedo aunque también un daño causado que se clava en tu alma y te inmoviliza por tanto tiempo, que acabas olvidando como eras antes de todo. Se crea tal desconfianza que ya no te fías de nadie y optas por intentar apartarte de todos para evitar que vuelvan a dañarte y que no vuelva a doler. Crees que van a volver los zarpazos y aunque tu corazón te dice que si, porque él suele olvidar pronto, tu cabeza dice que no. Ella siempre fue más práctica porque guarda todos los recuerdos, analizando todas las posibilidades de repetir acciones y reacciones. No hay nada como el instinto, la naturaleza básica de todo animal, esa que nos muestra como somos, sin refinamientos, sin máscaras, desnudos ante la nuestros propios ojos. Ese es el único parecido con los animales porque todo lo demás es pura coincidencia. Tenemos la capacidad de decidir, de elegir que camino tomar a pesar del miedo, a pesar de los riesgos, moviéndonos no sólo por agradecimiento y fidelidad, sino por rencor, odio, amor o altruismo. Lo bueno y lo malo, el pensamiento y los sentimientos que nos conforman, nos hace diferentes de cualquier raza que pisa la tierra, haciéndonos merecedores de un título que pese a todos nuestros errores, merecemos. Y aunque a veces la “humanidad” que se nos presume brille por su ausencia, sigo creyendo en la bondad de nuestra naturaleza y en el Amor que nos mueve y que nos puede llevar a cambiar un mundo. No, no tenemos derecho a dañar a ningún animal que pise este mundo, pero debemos tener claro cuál es el lugar que ocupa cada uno, confiando más en las personas que nos rodean y en su naturaleza humana…

Leer Más