Historias casi repetidas. Todo tiene su momento y las repuestas a los porques, de los noes de antaño y de los sies de ahora. Casi nos rozamos entonces sin conocernos, o tal vez lo hicimos sin darle importancia por no sabernos, compartiendo los mismos gustos que ahora pero sin saberlo. Sin compañia, ni tan siquiera quererla, conquistando nuevas etapas en un intento por aprender a defendernos solos. No es que no quisiera el destino, es que prefirió esperar un tiempo, tejiendo cada uno de los caminos que nos habrían de llevar hasta el encuentro planeado. Ahora que aclaramos y nos da menos miedo equivocarnos. Ahora que somos capaces de distinguir y sobre todo decidir. Ahora nos empuja a encontrarnos, a chocar y crear nuevos mundos, formados por antiguos desconocidos que ahora «han decidido crecer juntos». Hace uno años, la Décima se hizo realidad y celebramos con música la victoria. Y hoy,no solo celebramos la llegada de la Undécima, sino la victoria por habernos encontrado…