Como encontrar cuando no sabes donde buscar? Respiramos, tomamos el aire suficiente para llenarnos de vida y lo expulsamos para volver a inspirar de nuevo. Habitamos un mundo encontrado. Todo lo bueno tiene su lado malo. Avanzamos a golpe de latidos y respiraciones, manteniéndonos vivos a la vez que nos envejecen. Vamos perdiendo la vida para poder sobrevivir y aprendemos a base de tropiezos que nos hieren de sabiduría. La cara y la cruz. La luz y la oscuridad. La balanza en desequilibrio a la que nos pasamos la vida intentando equilibrar. Ilusiones que acaban con otras nuevas. Pequeños detalles que derrotan sentimientos. Y sentimientos que nos elevan a lo más alto transformándonos en seres invencibles, vencidos sólo, por otros sentimientos. Tal vez, todo sería más fácil si no pensaramos tanto. Quizás, la vida sería más sencilla, si no buscaramos problemas. Pero somos humanos, nos puede nuestra naturaleza y tendemos a sentir,a pensar, a vivir. Y es por eso, que cuando encontramos el maldito equilibrio, nos gusta perderlo y nos da por perdernos. Olvidar lo que somos y lo que no queremos volver a ser. Nuestra cabeza se nubla y los sentimientos se confunden sumiéndonos en algo que nos daña y nos impide ser felices. Perdemos el norte y no sabemos donde encontrar las respuestas que nos devolverán a la vida…