Comprensión

Está bien eso de escuchar a los demás. Así dejas de oírte a ti mismo por un rato y acallas los monólogos interiores que se repiten sin descanso, buscando darte la razón siempre. Y es que dialogar se está poniendo de moda aunque después de esa interesante conversación de cualquier cosa que cambie el mundo y sus alrededores, vuelvas a la monotonía de tus pensamientos para dejar todo como estaba. Quizás, si nos cuestionáramos más, poniendo en tela de juicio aquello que nos dicen, sembrando de dudas toda certeza y tratásemos de buscar nuevas respuestas a todo lo que nos plantean, lograríamos cambiar algo. Pero seguimos hablando sin descanso, soltando nuestro discurso y dejando soltar al otro el suyo, un intercambio de palabras que no conducen a ningún lado mientras no hagamos hueco a la comprensión y tratemos de ponernos en el lado de la otra persona, ya sea para estar o no de acuerdo con él, pero intentar entender sus razones. Y es que hay algunos ejercicios de comprensión que no se estudian en clase pero sirven para subir nota…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
25 − 12 =