Luciérnagas

Es en la completa oscuridad donde mejor se ve la Luz. Cuando piensas que todo está perdido, que la vida no te da un respiro y que todo se vuelve contra ti; cuando se acumulan los desastres y crecen los problemas, cuando hasta respirar duele y la salida la cerraron a cal y canto, suele suceder, que aparece algo o alguien, “que te rescata del naufragio». Cuando menos lo esperas es cuando suceden las cosas. No va a dejarte la vida sin aire, aunque a veces te corte la respiración, ni va el mundo a expulsarte de tu casa por mucho que achuche. Siempre va a haber un techo, alguien que se preocupe por ti, aquellos que jamás te dejarán caer. Me sobra luz, resplandor incombustible que prende la llama de otros, de todos aquellos que la necesiten. Hagamos una cadena de “faroles», convirtiendo lo excepcional en cotidiano, haciendo de nuestro alrededor algo mejor, tratando de crear así, vidas mejores que se conecten entre ellas, tratando de cambiar conciencias y mejorar a las personas. Empecemos por algo insignificante, por nosotros mismos, y contagiemos a los demás, engrandeciendo nuestra vida y la de los otros. Brillemos, en el infinito, iluminando la oscuridad, como luciérnagas…

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