Dragones y mazmorras

No hay mejor aliado para alimentar un ego desmedido, que la inseguridad. Lo sé, suena extraño, incluso incongruente, pero esa falta de confianza en uno mismo, crea una fachada de falsa seguridad, para tratar de hacer creer a los demás, lo que ni uno mismo se cree. Y en el fondo, es fruto del ego, que no deja mostrarnos tal cual somos, por miedo al daño que nos puedan hacer. Así, algunos, se pasan la vida, excusándose de su cobardía, por los errores del pasado, por el dolor que sufrieron y del que no son capaces de recuperarse. Culpan así a ese dolor y sus consecuencias, de sus fracasos en la vida, eludiendo su propia responsabilidad, y son incapaces de levantarse de las caídas, repitiendo errores, una y otra vez. No se dan cuenta, de que la valentía  consiste en asumir como somos, mirando a la cara nuestros defectos, para poder convivir con ellos, sin que nos hagan daño. Son personas que nunca dejan perder una oportunidad, de perder una oportunidad, conformándose con cualquier cosa, y están a un miedo de ser eternos cobardes, que huyen de los dragones que ellos mismos crearon, y corriendo a sus propias mazmorras, donde vivirán cautivos de su ego, por siempre jamás…  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
28 + 20 =