Repeticiones

Se repitió. La complicidad de unos amigos que tras un día agotador decidieron sacar fuerzas para despejarse de las obligaciones y la rutina, y darle un final distinto a un jueves que ya huele a viernes. El Pellejo, la excusa perfecta para llenar de hielo las copas y brindar por cada uno de los que formamos parte de un club que se ha transformado en mucho más que una cita los jueves. Tan distintos somos todos, que llena, de, aún más mérito, este club que se formamos un puñado de amigos, dispuestos a disfrutar los unos de los otros hasta que las fuerzas aguanten. El futuro, ese paso, que siempre damos transformándolo en presente, nos reclama, mientras hacemos oidos sordos, para no envejecer sin haber cumplido nuestros deseos. Confesiones a la luz de la oscuridad, y preguntas que se hacen sólo, cuando la valentía florece a la luz de las copas. Así que repetimos amigos y familia, mientras el anhelo y el recuerdo de lo nuevo, jamás abandonó mi cabeza…

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