Luz expandida

Desperté cuando el silencio todavía era dueño de la mañana. El cielo aún decidía de que color se vestiría hoy y el mar mecía aún el sueño de la noche. Todos dormían, menos mi sueño, que quiso madrugar para ver como el Sol trepaba el horizonte tiñiendo de rojo cobrizo todo cuanto tocaba. Lentamente el día amaneció, y la luz se expandió, el cielo decidió de que color vestirse y el mar volvió a sonar. La vida resucitó y el mundo volvió a girar. Ya camina firme el día, luminoso y radiante, deshaciendo con su luz, todo lo que la noche construyó…

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