Estaría bien que se atrevieran a conocer a las personas antes de que se alejen de sus vidas. Podría suceder que los silencios no ocultaran los malestares que todos conocen pero que sólo tú parece que no ves. Sería bueno, que ambos buscaran la felicidad del otro y no acomodarse al amor que refleja uno de los espejos aunque venga de los dos corazones. Quizás si fueramos más egoístas y pensaramos más en nosotros, amaríamos al otro con más pasión. Si reconociéramos nuestros errores, lo mismo no había que buscar excusas en los del otro. A lo mejor, si fueramos menos cobardes y más cuidadosos desde el principio, mantendriamos a nuestro lado eso que decimos, que tanto queremos. Tal vez y sólo tal vez, si quisiéramos estar con esa persona realmente, hubieramos estado…