Gravedad

En mil pedazos. Almas rotas, intentando recomponerse a toda costa, buscando la respuesta que vuelva a unirlas. No vieron la piedra. Podrían haberla esquivado o amortiguado el impacto en un abrazo que los hubiera protegido de aquella lluvia de meteoritos. Pero no hubo contacto, tan sólo el intento de uno por sacar de allí al otro y la rendición del otro antes de tiempo. Tal vez si hubieran mirado más por ellos mismos en un acto de egoísmo, aún seguirían siendo uno. Pero el amor sólo entiende de sacrificios, y duele más el otro. Flotaron en un Universo increíble, encontrando soles soñados y surcando cielos azules, tan azules, como los que uno soñaba ver, pero fué un agujero negro el que los atrajo dejando oscuro su futuro. Duele cuando dejas atrás lo que quieres, pero «hay cosas que no caen por la gravedad, sino más bién, por lo que pesan…»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
32 ⁄ 16 =