Entre palabras anda el juego. Empezó con una foto, preludio de unas palabras que fueron el regalo de aquel al que nunca olvido y del que, ni siquiera la distancia, ha logrado separarme. Una ventana a los sentimientos, desde la que intentamos vislumbrar un horizonte más claro, entre bordados de historias que intentamos sean algo más que el adorno de nuestras mañanas. Mensajes explícitos en cada uno de los relatos, intentando demostrar que entre cada línea, se dice más de lo que las palabras reflejan. Laberintos de significados para una misma frase, que cada uno entenderá a su manera, porque a pesar de ser una única historia, cada uno la adaptará a su conveniencia. Abstractos relatos, sin nombres ni apellidos, sólo un título para evitar que se pierdan por el camino. Amor, rendición, esperanza, protesta. Miles de opciones sobre las que posar la inspiración, a veces llevada sobre el corazón y otras, sobre la razón. Y todas ellas, alumbradas a las luz de la noche, entre el trasiego de estrellas, que van dejando un rastro de luz para conseguir, dos años después, que este blog siga vivo…
A todos aquellos, que a pesar del tiempo, seguís leyendo…